jueves, 18 de noviembre de 2010

El Quijote interactivo

Mirá esta joyita de la Informática, "El Quijote de la Mancha" para vos, on line.

4 comentarios:

  1. Seño Rosana, 7* TM escuela 4 - 4to18 de noviembre de 2010, 13:16

    Bello, fascinante, actual, espectacular, el mejor libro escrito en idioma castellano. El Quijote es el mejor personaje de ficciòn que representa a todos los docentes que trabajamos a conciencia.
    siempre ahì, de pie frente a nuestros alumnos, soñamos dìa a dìa que podemos contra los molinos de viento y siempre, siempre, tenemos un sancho que nos acompaña y se presta a vivir junto a nosotros esta fantàstica aventura que es enseñar.

    Perdòn por la falta de mayùsculas, pero mi teclado llegò a fin de año antes que yo.

    Un beso enoooooooooorme y bravo por esto seño Norita

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  2. Una seño recibió este poema y nos pareció super lindo compartirlo a esta altura del año...

    Tan buena como mi vieja
    y como ella nerviosa,
    de las que agrandan las cosas
    y que por nada se quejan;
    tenía entre ceja y ceja
    esa cuestión del aseo,
    en lo mejor del recreo
    revisaba las orejas.

    Decía que un pajarito
    al oído le nombraba
    los niños que conversaban
    cuando salía un ratito;
    y si un grandote de quinto
    armaba la tremolina,
    parecía una gallina
    cuando tiene los pollitos . . .

    Nos tomaba la lección
    siguiendo el orden de lista
    y obligaba con la vista
    a seguir con atención;
    yo era medio remolón
    porque andaba por la “G”
    y cien veces me chasquié
    al preguntar de a traición.

    Se pasaba todo el día
    prometiendo malas notas
    y que en vez de la pelota
    estudiaran geometría,
    era mujer . . . ¡qué sabía
    de un golazo de voleo . . .! ,
    por eso es que en el recreo
    los muchachos se reían . . .

    Pero una vez se enfermó
    y mandaron la suplente
    que enseñaba diferente
    y hasta de “usted” nos trató;
    y nosotros. . . ¡qué sé yo!
    sería mejor maestra
    pero fieles a la nuestra
    declaramos el boicot.

    Y cuando vino al grado
    después de la enfermedad,
    nos pusimos a gritar
    que casi la desmayamos,
    y cuando vio tantas manos
    que la querían tocar,
    de floja se echó a llorar
    y nosotros la imitamos.

    Ah! pobre maestra mía!
    ¡cómo estarás de vieja!…
    revisame las orejas,
    soy un chico todavía.
    No sabés con qué alegría
    quisiera volverte a ver;
    no me vas a conocer,
    pero entonces te diría:

    Yo ocupaba el tercer banco
    al lado de la ventana,
    el que abría las persianas
    cuando el sol no daba tanto;
    el que se ahogaba de llanto
    el día que te dejó,
    y que nunca te olvidó,
    y es por eso que te canto.

    Vos sos la dulce canción
    de la edad que ya se fue,
    hoy he venido otra vez
    para darte la lección;
    preguntame de a traición
    maestra del cuarto grado,
    que cuanto me has enseñado
    lo llevo en le corazón…

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